{"id":3140,"date":"2015-04-02T17:03:22","date_gmt":"2015-04-02T15:03:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/el-ermitano\/"},"modified":"2015-04-02T17:03:22","modified_gmt":"2015-04-02T15:03:22","slug":"el-ermitano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/el-ermitano\/","title":{"rendered":"El ermita\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div class=\"entry_content\">\n<p>La vocaci\u00f3n del ermita\u00f1o es a menudo mal comprendida. El ermita\u00f1o no se distancia del mundo porque se siente rechazado, porque no puede encontrar nada mejor que vagar por las monta\u00f1as o porque es incapaz de asumir sus responsabilidades. \u00c9l decide marcharse, una decisi\u00f3n que puede parecer extremista, porque se da cuenta de que no puede controlar su mente y resolver el problema de la felicidad y el sufrimiento rodeado de las actividades interminablemente triviales y las distracciones de la vida com\u00fan. No huye del mundo sino que toma distancia para ponerlo en perspectiva y comprender mejor c\u00f3mo funciona. No escapa de sus cong\u00e9neres sino que requiere de tiempo para cultivar el amor y la compasi\u00f3n verdaderos que no se ver\u00e1n afectados por preocupaciones ordinarias como el placer y el desagrado, el usufructo y la p\u00e9rdida, el elogio y la culpa. Al igual que un m\u00fasico que practica sus escalas o un atleta que ejercita su cuerpo, el ermita\u00f1o necesita tiempo, concentraci\u00f3n y pr\u00e1ctica constante para dominar el caos de su mente y adentrarse en el significado de la vida. Luego puede poner su sabidur\u00eda al servicio de los dem\u00e1s. Su lema podr\u00eda ser: \u00abTransf\u00f3rmate a ti mismo para transformar mejor el mundo.\u00bb\n<\/p>\n<p>\nLas situaciones ca\u00f3ticas de la vida ordinaria hacen que sea muy dif\u00edcil progresar en la pr\u00e1ctica y desarrollar la fuerza interior. Es mejor concentrarse \u00fanicamente en preparar la mente durante todo el tiempo que sea necesario. Un animal herido se oculta en el bosque para sanar sus heridas antes de estar nuevamente en forma para volver a deambular como le plazca. Nuestras heridas son el ego\u00edsmo, la malicia, el apego y otros venenos mentales.\n<\/p>\n<p>\nEl ermita\u00f1o no \u00abse pudre en su celda\u00bb como ciertas personas imaginan. Aquellos que hayan experimentado c\u00f3mo es verdaderamente dir\u00e1n que uno madura en su ermita. Para alguien que permanece en la frescura de la conciencia plena del momento presente, el tiempo no se concentra en la pesadez de los d\u00edas transcurridos en distracci\u00f3n, sino en la ligereza de una vida saboreada por completo. Si el ermita\u00f1o pierde inter\u00e9s en ciertas preocupaciones ordinarias no se debe a que su existencia se haya vuelto ins\u00edpida sino a que reconoce, entre todas las actividades humanas posibles, aquellas que contribuir\u00e1n verdaderamente a la felicidad de uno mismo y de otras personas.<br \/>\n<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vocaci\u00f3n del ermita\u00f1o es a menudo mal comprendida. El ermita\u00f1o no se distancia del mundo porque se siente rechazado, porque no puede encontrar nada mejor que vagar por las monta\u00f1as o porque es incapaz de asumir sus responsabilidades. \u00c9l decide marcharse, una decisi\u00f3n que puede parecer extremista, porque se da cuenta de que no&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-3140","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3140"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3140\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.matthieuricard.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}