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Sobre la felicidad nacional bruta y el producto nacional bruto — 2 (continuación)

Por Matthieu Ricard el 10 de marzo de 2012

Fragmentos de una declaración del Primer Ministro de Bhutan, H.E. Jigmi Y. Thinley, en preparación al debate del 2 de abril sobre FNB en las Naciones Unidas.

De hecho, muchas cosas que incrementan el PIB, y que tradicionalmente y de manera errónea se han considerado señales positivas de un economía en expansión, suponen de hecho un descenso del bienestar. Cuanto más aumenta el crimen, la contaminación, la guerra y las enfermedades, más crece el PIB, simplemente porque el dinero se gasta en prisiones, policía, armas, medicina, cigarrillos y los costes de limpieza de la contaminación para lidiar con las consecuencias de estos males. Siempre y cuando gastes dinero, el PIB crecerá sin que importe si el gasto implica una mejora o empeoramiento del bienestar. Por lo que el crecimiento del PIB no puede realmente indicarnos si estamos mejor o no.

Y si el PIB supone una ganancia, muchas cosas cuestionables que suponen un descenso del bienestar se ignoran porque no se intercambia dinero; además también se ignoran muchas cosas en relación a actividades económicas productivas que contribuyen al bienestar. Y de este modo, los voluntariados, el trabajo comunitario y el trabajo vital sin remunerar realizado en los hogares no cuenta para nada en el PIB; lo mismo sucede con el preciado tiempo libre que necesitamos para meditar, trabajar el jardín y charlar con familia y amigos que no tiene ningún valor para el PIB.

Y puesto que uno de los puntos más importantes de la FNB es el desarrollo equitativo, debemos mencionar que el PIB sólo mide la cantidad total de ingresos que un país produce, y no considera la manera en la que los ingresos se comparten. Así, los ricos pueden seguir enriqueciéndose y los pobres empobreciéndose, y el PIB seguirá creciendo con injusticias cada vez mayores que serán invisibles en nuestras cuentas corrientes.

Podría continuar mencionando más defectos básicos de nuestra actual dependencia en los métodos de contabilidad del PIB que, tristemente, proporcionan señales erróneas a los responsables políticos que siguen menospreciando realizar acciones oportunas en relación al cambio climático, la prevención de enfermedades y otros asuntos cruciales que se pueden prevenir. Sin embargo, con tan solo estos pocos ejemplos creo que es suficiente para explicar lo que el fundador de la contabilidad PNB/PIB, el premio Nobel Simon Kuznets, sabía hace 60 años cuando advirtió que el PNB/PIB nunca debería usarse para evaluar el bienestar, prosperidad y progreso de un país. Para hacer esto, Kuznets reconoció que siempre se debe preguntar no sólo cuanto está creciendo , sino qué está creciendo. Pero el mundo ha ignorado la sabia advertencia de Kuznet y aún utiliza el PIB como el mayor indicador del bienestar, prosperidad y progreso.
(continuará)