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Enseñanzas sobre la compasión, de Shabkar Tsok Druk Rangdrol (1781-1851)

Por Matthieu Ricard el 20 de mayo de 2013

Tengo un consejo de corazón para ti: el cielo necesita al sol, una madre necesita a su hijo, y un pájaro necesita dos alas. Del mismo modo, el vacío solo no es suficiente. Necesitas tener una gran compasión hacia todo los seres que no han alcanzado este vacío. Enemigos, amigos, desconocidos. Necesitas tener compasión que no haga distinciones entre lo bueno y lo malo. Tienes que entender que la compasión nos llega a través de la meditación, no podemos simplemente esperar, pensando que ya llegará por su propio pie a partir del vacío.

El mismo número de años que has pasado meditando en el vacío, debes ahora pasarlos meditando día y noche sobre la compasión, una compasión cien veces más fuerte que la de una madre hacia un niño quemado en un fuego; una compasión inaguantablemente intensa, que aparece cuando se piensa en los seres sensibles que están sufriendo.

Este tipo de compasión nace, debes practicarla hasta que llegues a pensar, enérgicamente: "hasta la iluminación, haré todo lo que esté en mis manos por beneficiar a otras personas, sin omitir a nadie, sin tener en cuenta las malas acciones que hayan cometido y sin importar las dificultades por las que tenga que pasar." . . .

Cuando alguien tiene compasión, es un Buda;
Sin compasión es un Dios de la Muerte.

Con compasión, la raíz del Dharma se planta,
Sin compasión, la raíz del Dharma se pudre.

Quien tiene compasión es amable aún cuando está enfadado,
quien no tiene compasión matará incluso mientras sonríe.

Para alguien con compasión, incluso sus enemigos se volverán amigos,
sin compasión, incluso sus amigos se volverán enemigos.

Con compasión uno tiene todos los Dharmas,
sin compasión uno carece de Dharmas.

Con compasión uno es Budista,
Sin compasión uno es peor que un hereje.

Aún cuando uno medita en el vacío, uno necesita compasión como su esencia.
Un practicante del Dharma debe tener una naturaleza compasiva.

La compasión es la característica distintiva del Budismo.
La compasión es la esencia misma del Dharma.

Una gran compasión es como una joya que satisface los deseos.
Una gran compasión cumplirá con las esperanzas propias y las de los demás.

Por eso, todos vosotros, practicantes y laicos,
cultivad compasión y llegaréis a la Budeidad.

¡Que todos los hombres y mujeres que oigan esta canción,
beneficien a todos los seres con una gran compasión!